ANÁLISIS DE LA COMPETENCIA (Estrategias competitivas)
ESTRATEGIAS
COMPETITIVAS.
El desarrollo de estrategias competitivas exitosas no es un
proceso mecánico que utilice modelos o proporciones numéricas. Las estrategias
competitivas exigen comprender la demanda genérica, la demanda de marca, la
conducta de los competidores y el ambiente legal.
Pero las diferentes combinaciones de estos custro elementos
indican que algunas estrategias tienen más probabilidad de éxito que otras.
Aquí vamos a examinar tres situaciones: estrategias del ciclo de vida del
producto, estrategias de cartera para el producto y estrategias de alta
participación en el mercado.
Estrategias del ciclo de vida del producto.
Durante la introducción de un nuevo producto la estrategia
debe consistir en crear una participación en el mercado, lo que conlleva gran
inversión en publicidad y promoción. Una vez lograda la participación pueden reducirse
los gastos a un nivel que mantenga esa participación frente a las marcas
competitivas. Cuando el producto ha llegado a su etapa de madurez, en que la
demanda genérica es constante y quizá
declinante, la mejor estrategia puede ser la de la cosecha. Esta
estrategia reduce los gastos de promoción y publicidad y los costos sobre
gastos anteriores, aumentando así las ganancias. Con el fin de escoger una de
estas estrategias es necesario identificar
primero la posición del producto en
el ciclo de vida del mismo.
Estrategias de cartera para el producto.
Las estrategias de cartera para el producto agregan la
dimensión competitiva examinando la participación en el mercado. Las tazas de crecimiento y
participación en el mercado se dividen simplemente en altas y bajas, formándose
así cuatro casillas, cada una de estas casillas se considera como una inversión:
de ahí el término estrategias de cartera
para el producto. La meta de las
estrategias de cartera consiste en pasar los productos a la clasificación de
sacar efectivo, en la que la participación en el mercado puede mantenerse con
la inversión mínima en esfuerzo de mercadotecnia. Esto equivale al
<<ordeño>> del producto para sacar efectivo; de ahí término ordeñar
efectivo.
Las estrategias de cartera para el producto requieren decisiones
en las áreas de participación en el mercado, determinación de precios,
promoción, productos existentes y productos nuevos. Los gerentes de producto no
son partidarios se sugerir las estrategias relacionadas con una gestión
enfocada a obtener efectivo inmediato. Perder participación en el mercado,
reducir volumen y evitar la promoción son contrarios a sus ideas y a los
criterios de recompensar a los gerentes de producto.
Estrategias de alta participación en el mercado.
Las compañías con grandes participaciones en el mercado
pueden obtener grandes ganancias, pero también constituyen blancos mayores para
la competencia, para las entidades de control antimonopolista o para los grupos
de defensa de los consumidores. Los estrategas de mercadotecnia pueden verse
frustrados cuando las economías de escala en producción y promoción sugieren
una mayor participación en el mercado de la que es posible, dadas las
reacciones potenciales de los competidores y de los grupos de política oficial.
En consecuencia, los estrategas de mercadotecnia deben identificar aquella
participación en el mercado susceptible de provocar una respuesta desfavorable
y después desarrollar estrategias para afrontar esta situación. Tal vez el
producto deba tratarse como una estrategia <<de sacar efectivo>>,
antes de que su participación en el mercado llegue al punto crítico. El
efectivo puede utilizarse para diversificar hacia nuevos productos que existen
en industrias diferentes, evitando así la acción antimonopolista.



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